Juan Carlos Falcón: “Hollywood te cambia la perspectiva de las cosas”

Hace años que Juan Carlos Falcón se trasladó a Estados Unidos para continuar haciendo cine. Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, ya había cautivado con La caja (2006), su opera prima. En 2016 dirigió People You May Know, su segundo largometraje, el primero rodado en Hollywood.

Preguntamos a Falcón acerca de su experiencia como cineasta en el país norteamericano, de sus próximos proyectos y de la situación del cine en Canarias…

 

-Pasado un tiempo desde el rodaje y el estreno de People You May Know, ¿cómo valora la experiencia? ¿Rodar en Estados Unidos ha cambiado su forma de ver y hacer cine?

Ciertamente sí, vivir y rodar aquí en Hollywood te cambia la perspectiva de las cosas. El cine, para bien o para mal, es un negocio, y los números son los que mandan. Aquí no vale con ser sólo creativo y mirarte el ombligo, sino que tienes que crear un producto competente, vendible y que sea lo que el mercado necesita en ese momento.  Aprendes a ser un mercader de tu trabajo.

 

-¿Cómo se maneja la tensión entre realizar un proyecto personal –con guión y visión propia– y, al mismo tiempo, ceñirse a una cultura muy industrial como la norteamericana?

Pues como te dije anteriormente, diseñando un producto que a ti como creador te satisfaga pero siempre teniendo en cuenta que lo tienes que colocar en un mercado muy competitivo, donde hay mil directores más intentando vender sus proyectos. La clave es encontrar un hueco donde tu trabajo tenga cabida. Es verdad que hay mucha competencia pero también muchas oportunidades. Tienes que moverte y espabilarte o te quedas fuera.

 

-¿Contempla en este momento volver a España para llevar a cabo algún proyecto?

Por supuesto. Echo mucho de menos España y jamás ha estado en mi pensamiento mantenerme alejado. Ahora mismo estamos trabajando en un posible proyecto para el próximo año, que, si va todo bien rodaré en Canarias. Crucemos los dedos.

 

La Caja, su primer largometraje, fue un proyecto que establecía un equilibrio entre una cierta esencia canaria y una historia universal que podía ser universal. ¿Es difícil contar historias canarias de forma comprensible a un público externo?

Lo que cuento no es una historia canaria, sino una historia que sucede en Canarias, que es diferente. Es verdad que la idiosincrasia canaria es lo que le da identidad a la película y lo que la hace diferente y, por lo tanto, atractiva. Pero en La Caja se habla de amor, odio, rencor, venganza, amistad … Todos esos son sentimientos con los que cualquier persona se puede sentir identificada. Yo siempre cuento la anécdota de cuando La Caja estuvo en el Festival de Montreal. Era el primer festival internacional al que iba la película y sentía mucha curiosidad por ver la reacción del público, así que me quedé a la proyección. Me emocionó mucho cuando vi que el público se reía y reaccionaba ante las mismas situaciones que el público canario. Y creo que queda bastante claro lo alejado que está Canadá de Canarias, pues ganamos el premio a mejor ópera prima. Por lo tanto, no es difícil contar historias sean de donde sean, siempre que transmitan sentimientos universales.

 

-Hay mucha expectación creada en torno a las grandes producciones que se ruedan en Canarias, además del extenso tejido de festivales existente y la cantidad de cortometrajes que se realizan. ¿Cómo ve el crecimiento de la industria cinematográfica en las islas?

Es verdad que gracias a los incentivos fiscales, Canarias se ha colocado en el mapa de la producción internacional y se ha convertido en un objetivo con mucho atractivo para las producciones externas, que dejan, es verdad, empleo y dinero en las islas en sus diferentes formas. Sin embargo no estoy tan seguro de que se traduzca en oportunidades reales de trabajo para técnicos y profesionales del sector con cierta responsabilidad que residen en las islas, ya que los equipos vienen ya formados y cerrados, y en Canarias lo que se contrata son operarios,  auxiliares y extras.